El Prof. Eliseo González Regadas en 2008, durante un Congreso Latinoamericano de Psicoterapia, en San Pablo, con el Certificado Latinoamericano de Psicoterapia.

Paideia psicoterapéutica: una mirada a la profesión.

La Paideia psicoterapéutica es, a nuestro entender, una encrucijada de caminos donde convergen las ciencias del hombre y de la cultura  en un sentido amplio, tal como  aconteciera en la cultura griega clásica.

Las instituciones organizadas y gestionadas al modo de lo que se llamó Comunidad Terapéutica, son ése punto de convergencia entre  el cuidado por la singularidad individual y la inserción en el mundo de lo colectivo.

Aspiramos a que funcionen como espacios de intercambio en un mundo en crisis y transformación. Un espacio de total libertad –o donde pueda reinar la mayor cantidad de libertad posible- en ése momento para ésas personas, para que la creación y el pensamiento desemboquen en transformaciones en la calidad de vida de las personas con las que trabajamos como psicoterapeutas.

Una Paideia psicoterapéutica es un ideal al que apostamos para irlo construyendo en la realidad cotidiana de nuestra práctica profesional. Lo concebimos como una comunidad de intercambios basados en la más absoluta honestidad y disponibilidad para dar rienda suelta a la imaginación creadora y, así, encontrar nuevas propuestas que respondan a las necesidades cambiantes de las personas, grupos e instituciones que hacen parte de nuestra sociedad.

Imaginamos que puedan desplegarse espacios de intervención que respondan a situaciones complejas que, eventualmente, aun no estén identificadas y que vayan surgiendo como desafíos a nuestra práctica. 

Una Paideia psicoterapéutica, es la resultante de un esfuerzo colectivo –pero no siempre parejo, como cualquier esfuerzo colectivo- donde hay aportes y compromisos diferentes. Este esfuerzo, para que sea una apuesta genuina, no puede dar lugar a las medias tintas y exige, de los involucrados, un compromiso ético en la tarea que se realiza.

Construir salud es un trabajo permanente, de creación en y desde lo cotidiano. Entendemos que debemos promover una cultura de la salud a partir de diferentes quehaceres e intervenciones a desarrollar en contextos diferentes donde haya algún tipo de sufrimiento humano.

Nuestro país ha es, tradicionalmente, hipercrítico y no siempre abierto  a lo innovador; como decía Julio Herrera y Reissig. Crítica paralizante, en muchas ocasiones, de diversas formas de creación en el campo que nos concierne. Para acercarnos al ideal de una auténtica Paideia psicoterapéutica tenemos que estar dispuestos a afrontar un desafío ineludible con todos los riesgos que conlleva el mismo.